Merienda casera: bizcocho de yogur con zanahoria y chia

 

bizcocho de yogur con zanahoria y chia

El pasado sábado estábamos paseando por un centro comercial de Barcelona y la peque se nos escapo un momento y entró corriendo en una tienda de productos ecológicos (¡va por buen camino!). Fui detrás de ella a buscarla y cuando estábamos a punto de salir veo que desde fuera del cristal mi marido me dice que compre limones. Buscando los limones nos liamos a curiosear y finalmente salimos de la tienda cargados con unas cuantas cosas más. Entre ellas, una bolsa de semillas de chía. Llevaba tiempo leyendo sobre ellas y quería probarlas.

Llegué a casa, abrí la nevera para ver que más tenía e improvisando, improvisando… me salió un bizcocho de yogur con zanahoria y chía, super esponjoso y riquísimo. No lo digo yo, lo dice la evidencia: casi me quedo sin poderle hacerle foto.

No es el típico carrot cake. Preparé la base del bizcocho de yogur y le incorpore zanahoria y chía.

De la zanahoria ya sabemos bastante: contiene betacarotenos, vitamina E, vitaminas del grupo B, potasio, fósforo, magnesio, yodo y calcio. Aumenta la producción de melanina de la piel y la protege de las radiaciones solares nocivas. También es buena para la vista. La chia, sin embargo, aunque se está empezando a usar mucho, algunos puede que aún no sepan bien qué es.

¿Que es la chia y por qué se habla tanto de ella?

La chía es una semilla oscura, pequeña (más pequeña que el lino) y altamente nutritiva. En el último tiempo, en el que parece haber surgido entre la gente un interés mayor por la alimentación saludable y los llamados superalimentos, la chia ha empezado a estar bastante presente en diferentes comidas. La encontramos tanto sea en batidos de frutas y yogures, como en ensaladas o pan, entre otros.

chía

La chía contiene proteínas, calcio, boron, potasio, hierro, ácidos grasos omega-3, antioxidantes, oligoelementos como el magnesio, manganeso, cobre, zinc,  vitaminas como la niacina, entre otras, y un alto porcentaje de fibra.

Pero, ¿Por qué se la considera un superalimento? Justamente por las proporciones en las contiene dichos nutrientes. La chía tiene dos veces más proteína que cualquier otra semilla, cinco veces más calcio que la leche entera, dos veces más potasio que los plátanos, tres veces más antioxidantes que los arándanos, tres veces más hierro que las espinacas y siete veces más omega 3 que el salmón. ¿Qué os parece? ¡Super Chía en acción!

¿Por qué es buena para los niños?

Hace unos años ya que me vuelto bastante cuidadosa con la alimentación. Nunca es tarde para empezar a tratar bien a nuestro cuerpo. Y desde que S empezó a comer sólidos me interesa aún más el tema. Nosotros quizá empezamos tarde pero con ellos podemos hacerlo desde temprano. Enseñarle buenos hábitos alimenticios es el mejor regalo a largo plazo que les podemos hacer.

Entonces, conociendo a fondo la chía y todos sus superpoderes, ¿qué beneficios puede tener incluirla en la alimentación de los niños?  En la página parasubebe.com nos enumeran los cuatro principales:

1. Las semillas de chia suelen ser recomendadas para niños con problemas de concentración o déficit atencional, debido a que actúan como nutrientes para el cerebro. Estudios recientes han demostrado que la deficiencia de ácido graso alfa-linolénico (ALA) puede alterar el curso del desarrollo neuronal, perturba la composición y propiedades fisicoquímicas de las membranas celulares, neuronas, oligodendrocitos y astrocitos del cerebro humano. Esto explica porqué los ácidos grasos poliinsaturados omega-3 que componen las membranas neuronales y se encuentran en este tipo de semillas suelen ser un  factor clave en el correcto desarrollo cerebral.

2. Los ácidos grasos insaturados en este tipo de semilla son esenciales para el cuerpo, ya que ayudan a emulsificar y absorber vitaminas liposolubles como A , D ,E y K . La chía es buena para la respiración de los órganos vitales, ayuda a la regulación de la coagulación de la sangre, células de la piel, membranas, mucosas y nervios. Abarca una larga cadena de triglicéridos LCI en la proporción adecuada para lograr reducir el colesterol pegado a las arterias.

3. Ayuda a hacer la digestión lenta y a mantener los niveles adecuados de azúcar en la sangre, lo cual puede ser de gran utilidad en la prevención y control de la diabetes.

4. La chía es una excelente proveedora de calcio y a la vez contiene boron, que actúa como fermento para el cuerpo, absorbiendo y utilizando el calcio necesario.

Receta de bizcocho de yogur con zanahoria y chia.

Antes de comenzar con la receta me gustaría explicar algo. En internet circulan unas cuantas recetas de bizcocho con chia pero muchas no tienen en cuenta algo primordial: para que la chia nos aporte eficazmente todos sus beneficios debe consumirse molida o hidratada. Antes de ponerme a preparar el bizcocho estuve evaluando ambas posibilidades y teniendo en cuenta que al hidratarla la chia adquiere una consistencia gelatinosa, vi más conveniente, en esta ocasión, utilizarla molida.

bizcocho de yogur con zanahoria y chia

Ingredientes

  • 3 huevos
  • 1 yogur (yo uso griego)
  • 1/2 medida de yogur de aceite
  • 2 medidas de yogur de azúcar
  • 3 medidas de yogur de harina de repostería
  • 1 sobre de levadura
  • 2 cucharadas soperas de chía
  • 2 zanahorias medianas

Preparación 

Encender el horno y dejarlo precalentado a 170º

Pelar y rallar las zanahorias. Reservar

Triturar la chía. Yo lo hago con la minipimer, en un recipiente alto para que no salten las semillas fuera. Reservar también

Batir 3 huevos. Añadirle el yogur, el aceite y el azúcar y seguir batiendo.

Agregar la harina y el polvo de hornear y seguir batiendo.

Incorporar a la mezcla la zanahoria y la chía. Remover bien para que se integre todo.

Se le puede agregar ralladura de limón, de naranja o esencia de vainilla. Eso va según el gusto de cada uno.

Enmantecar y enharinar un molde. Verter la mezcla dentro y meterlo en el horno 45 minutos a 170º.

Cuando se cumpla el tiempo sacar del horno e introducir un cuchillo en el bizcocho. Si sale húmedo dejar 5 minutos más y volver a hacer lo mismo.

Cuando el cuchillo salga seco ya se puede sacar el bizcocho del horno.

Esperar que se enfríe un poco y desmoldar.

¡Importante! Nunca abrir el horno antes de hayan pasado al menos los primeros 15 minutos.

 

¿Os animáis a preparararlo? 

 

¡Nos vamos leyendo!

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