¡Prepárate para el gran día! Consejos para el parto

Consejos para el parto y recomendaciones para las semanas previas

consejos para el partoPara el tema de hoy he vuelto a contar con la colaboración de la fisioterapeuta obstétrica y uroginecológica, Cristina Azogue. En otra oportunidad ya nos aconsejó para el cuidado del suelo pélvico, pero en esta ocasión nos ofrece unos cuantos consejos para afrontar mejor la última etapa del embarazo y luego, el parto.

Me parece que fue ayer cuando nació la pequeña S ¡pero no!, ya pasaron casi 10 meses y medio ¡Cómo vuela el tiempo! Sea como sea, tengo momentos en los que echo de menos la barriga de embarazo. En especial, cuando me encuentro con alguna de frente por la calle.

Sin duda el embarazo tiene sus subidas y sus bajadas pero, para mi, es uno de los estados más bonitos por los que una puede pasar. Será porque no me puedo quejar, tuve un embarazo super llevadero y con mucha energía para hacer lo que quería. Y el parto fue genial, rápido y sin inconvenientes. Tuve la suerte de ponerme de parto mientras estaba en una de las últimas visitas de control del embarazo.

Digo que tuve suerte porque que estuviera allí mi médico controlando el parto desde el comienzo, me dió una tranquilidad enorme. Y tranquilidad es algo que necesitamos mucho ese día. “Tu embarazo termina hoy”, me dijo y mientras yo bajaba a sala de partos, él se iba a la maquina expendedora a tomarse un café, “lo necesito porque hoy me vas a hacer trabajar”.

Pero, como les decía ya paso casi un año desde que di a luz y de momento no tenemos pensado ampliar la familia. Así que los consejos de hoy son para aquellas de vosotras que esteis pasando por ese momento tan especial y empecéis a tener en mente la recta final.

Aquí van las consejos para el parto y las recomendaciones para las semanas previas:

 

Aliméntate de forma saludable 

Ya sabemos la importancia que tiene durante el embarazo llevar una dieta saludable, no solo para controlar el incremento de peso de la futura mamá si no para que todos los cambios, tanto físicos como emocionales, que se producen en el cuerpo durante el embarazo puedan desarrollarse de la mejor forma posible.

Durante las últimas semanas del embarazo es interesante, más que nunca, “comer bien”. Con este “comer bien” nos referimos a tener una dieta equilibrada evitando los alimentos que promueven la inflamación como el azúcar, el gluten o cualquier producto refinado o procesado e incrementando la ingesta de alimentos de alto valor nutricional como pueden ser las verduras, la fruta, el pescado azul, los frutos secos, etc.

La ingesta abundante de agua también es importante y no nos tenemos que olvidar de que la elasticidad de los tejidos no solo se consigue aplicándonos cremas anti estrías o realizándonos masajes perineales sino que también es importante hidratar a nuestro organismo desde dentro.

Si seguimos estos dos pasos básicos de alimentación e hidratación, cuando llegue el momento del parto tendremos mucha más energía y nuestro cuerpo nos responderá mejor, no solo durante el trabajo de parto sino también en los días posteriores durante la recuperación postparto.

 

Muévete 

consejos para el parto
Fotos: B. Calais Germain

Durante el trabajo de parto, el bebé va descendiendo y avanzando a través de los 3 estrechos de la pelvis por todo el canal de parto hasta llegar a la parte más superficial del periné y de ahí al exterior.

Desde fuera puedes ayudar a tu bebé durante este largo camino, ¿Cómo?…realizando movimientos de la pelvis, de las caderas e incluso del tronco sentada en la pelota de fitball, en cuadrupedia, de pie apoyando los brazos en la pared o en una mesa; realizando pequeños balanceos del cuerpo o incluso adoptando ciertas posturas que favorecen el encaje y descenso del bebé. Aquí tienes algunos ejemplos y puedes preguntar a tu matrona o a tu fisioterapeuta de suelo pélvico para que te enseñe más ideas posturales que te ayudarán con esto.

 

Descansar también es importante

La fase de dilatación y de trabajo activo de parto puede durar varias horas por lo que, como es lógico, habrá momentos en los que tu cuerpo te pida descansar. Es importante que respetes estos momentos puesto que, si el parto acaba siendo largo, necesitarás guardar fuerzas para el momento final donde se realizan los pujos.

Lo mejor es escuchar a tu propio cuerpo y él mismo te guiará hacia la postura en la que mejor se encuentre para descansar pero es interesante saber que la postura de decúbito supino (tumbada boca arriba) no se recomienda puesto que, además de notar que el dolor de las contracciones aumenta, la vena cava inferior es comprimida por  el peso del útero y por lo tanto se alterará el aporte sanguíneo e incluso se pueden llegar a experimentar mareos indeseables.

Lo mejor es tumbarse del lado izquierdo porque, además de evitar esta compresión venosa, gracias a la distribución de los diferentes planos musculares del suelo pélvico ayudaremos a la buena colocación y encaje del bebé.

 

Respira y relájate 

Las contracciones uterinas implican un trabajo muscular importantísimo y, como todo músculo, éstos también necesitan oxígeno para poder contraerse de forma efectiva.

Es fundamental que durante las contracciones no te quedes en apnea (sin respirar) ni tensiones tu cuerpo apretando los dientes u otra parte del cuerpo.

Por el contrario, el hecho de realizar respiraciones relajadas inspirando de forma normal y alargando el tiempo de espiración, te ayudará a oxigenar tus músculos y a que las contracciones sean más eficaces y llevaderas.

Desde pequeños nos han enseñado a relacionar el dolor con algo negativo y nuestro cuerpo se ha acostumbrado a segregar adrenalina y disminuir los niveles de serotonina cada vez que sentimos dolor.
Tienes que cambiar el chip! Este dolor seguro que es uno de los más intensos y salvajes que hayas sentido nunca pero piensa que es un dolor fisiológico y que cada contracción te permitirá tener un poquito  más cerca a tu bebé.

Cuando sientas una contracción no te bloquees, intenta relajar el cuerpo, destensar los puños, la mandíbula, la espalda, el suelo pélvico y concéntrate en la respiración y en el balanceo de tu cuerpo abriéndose y permitiendo el descenso de tu hijo.

También pueden ayudarte los baños o duchas de agua caliente. Ciertos estudios han demostrado que, después de la anestesia epidural, el segundo método analgésico más efectivo es el agua caliente.

Los masajes en la zona lumbo-sacra suelen aliviar el dolor y también es una manera de hacer partícipe de ese momento a la pareja.

 

No te precipites

A pesar de que en las películas nos hayan pintado que en el momento del parto debemos correr hacia el hospital porque si no acabaremos teniendo a nuestro bebé en casa, en un taxi o en medio de la calle con decenas de desconocidos observando el gran acontecimiento, desafortunadamente la mayoría de los partos no evolucionan tan rápidamente.

Está claro que siempre hay excepciones pero, por norma general, en el caso de las primíparas (mujeres que tienen su primer hijo) los partos suelen ser más largos que en mujeres que ya han tenido anteriormente otro u otros bebés y solo la fase de dilatación se puede llegar a alargar hasta más de 12 horas.

Cada parto evoluciona de manera diferente pero lo más frecuente para saber si realmente “estás de parto” es tener contracciones cada 5 minutos durante al menos 2 horas y que éstas sean aproximadamente de 45 segundos a 1 minuto de duración.

En una primípara sin complicaciones se recomienda no ir al hospital hasta que las contracciones no sean intensas cada 3 minutos durante aproximadamente una hora.

Claro está que todo depende de las sensaciones que tenga cada mujer. Si ir al hospital sin esperar a tener contracciones tan frecuentes va a ayudarle a sentirse más segura y tranquila, obviamente hay que respetarlo y apoyarla en lo que decida.

 

Tu postura puede ser de gran ayuda

En la fase de expulsivo notarás ganas de ir de vientre puesto que la cabeza del bebé ejerce una presión contra el recto y el plexo sacro; en este momento se desencadenará el reflejo de pujo.

Actualmente en las salas de partos ya suelen contar por norma general con camillas adaptadas para ese momento. Este tipo de camillas permiten que la futura mamá tenga una postura en flexión de tronco y se pueda coger a unas agarraderas con las manos para así poder hundir la parte anterior del tórax y poder dirigir de esta forma la presión del empuje hacia la vagina; incluso algunas también permiten hacer lo mismo pero con la mujer tumbada de lado.

En el caso en el que te coloquen totalmente tumbada boca arriba (Fig.1), pide que te levanten el respaldo, te coloquen almohadas detrás de la espalda o incluso pide a tu pareja que te ayude a mantener el tronco erguido sosteniéndote por detrás.

Para proteger tu periné y que los pujos sean más efectivos, cuando empujes intenta realizar espiraciones forzadas (si puede ser sin hacer apnea) y contrae tu faja abdominal metiendo el ombligo hacia dentro y hacia arriba.

Si has decidido no utilizar la anestesia epidural, la postura que elijas para pujar podrá ser otra distinta dependiendo de cada mujer (en cuadrupedia, de cuclillas, sentada, etc.) y el pujo se realizará de forma instintiva.

Aquí te dejo varios ejemplos de posturas para el momento del expulsivo tanto con anestesia epidural como para tener un parto natural o con Walking epidural.

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Postura incorrecta
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Con anestesia epidural

 

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Alternativas sin anestesia epidural o con Walking epidural

 

 

 Signos de alarma 

Desafortunadamente, a veces las cosas no salen como nos las habíamos imaginado y el día en el que te pones de parto pueden aparecer ciertas complicaciones que tenemos que tener en cuenta. Deberemos ir al hospital lo antes posible si:

Sentimos un dolor muy fuerte, repentino y que no cesa. El dolor de las contracciones es rítmico y hay descanso de la sensación de dolor entre una y otra.

Presencia de aguas teñidas al producirse la amniorrexis. Cuando se rompe la bolsa, el agua que observamos debería ser clara pudiendo presentar alguna hebra rosada como mucho, pero si el agua tiene un color verdoso o marrón implica que puede haber existido sufrimiento fetal y el bebé se ha hecho caca (meconio) dentro de la mamá.

Sangrado. En muchas ocasiones el sangrado proviene de alguna pequeña fisura que se ha producido en el cuello uterino y no tiene mayor importancia, pero debemos asegurarnos de que esto es así yendo al hospital lo antes posible.

¡Ya lo tienes!

Voy a agregar un último consejillo, este de mi propia cosecha: tranquilidad. Es imprescindible que estés tranquila, tu cuerpo es muy sabio y tu ya estas preparada. Haz hecho todo bien, sabes todo lo que tienes que saber y tienes unas ganas enormes de tener a tu bebé en brazos, así que confía. Todo va a salir bien.

 

¡Nos vamos leyendo!

¡A seguir mameando!

Comments

  1. Maybe

    Me ha encantado el post. Me parece una excelente selección de consejos para el parto. De hecho no se me ocurre que añadir 😊😊
    Yo tuve la suerte de tener una matrona que nos preparó genial pero a la hora del parto mucho de todo esto, con la intensidad del momento, se me olvidó 😅
    Las duchas de agua caliente fue de lo que más me ayudó con las contracciones, me habría encantado tener una bañera.
    El nuestro fue un parto largo y complicado y aún así sería una experiencia, junto con todo el embarazo, que me encantaría repetir.

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