No hay excusas para no hacer deporte (aunque seas madre)

deporte siendo madre

No hay motivos para no hacer deporte (quitando ciertos problemas de salud) aunque sea madre. No, no los hay. Y en cambio hay muchos para si hacerlo (salud, tonificación, perder peso, mejor descanso…) No me vengáis con que no tenéis tiempo, que estáis todo el día con el peque, que no tenéis dinero para apuntaros al gimnasio, bla, bla, bla… Porque solo son excusas, no impedimentos reales. Cuando tienes fuerza de voluntad todos los obstáculos desaparecen. Te las ingenias con poco tiempo, poco dinero o poco espacio. ¿Que necesitáis? Lo imprescindible: unos minutos y ganas ¿Qué más os puede venir bien? Pues, ropa de deporte, una esterilla de fitness, unos auriculares bluetooth deporte (para no despertar al bebé) y quizá unas pesas pequeñas (o un paquete de arroz, una botella llena… lo que tengáis a mano)

Antes de nada, si hace poco que diste a luz asegúrate de que tu cuerpo esté preparado. En el post sobre suelo pélvico explico muchas cosas a tener en cuenta en el post parto. Si ya estás más que lista, ¡pues a ello!

¿Cómo?

Yo he hecho deporte casi toda mi vida, exceptuando algunos períodos en los que prioricé otras cosas. Cuando me convertí en madre, sin embargo, lo vi mas necesario que nunca. Hacer ejercicio no solo colabora en nuestro bienestar físico sino que también tiene una repercusión a nivel emocional. Durante la actividad física nuestro cuerpo produce endorfinas cuya presencia se traduce en sensación de bienestar (felicidad), efecto analgésico del dolor y aumento de la energía. Ahora pensad en vuestras tareas diarias, en todo lo que conlleva ser madre y decidme si no os vendría estupendamente esta ayudita.

Hay que invertir un poco de esfuerzo pero pronto lo verás amortizado. Prepara la ropa y el material y déjalos en un sitio que tengas a mano, al que puedas acceder rápido y facilmente. Y después escoge el espacio. Dependiendo de qué tipo de deporte te guste más practicar o qué hacías antes de quedarte embarazada optarás por salir al aire libre o hacer ejercicio en casa.

deporte siendo madre

¿Dentro de casa?

Convierte el salón (o la habitación en la que te encuentres más cómoda) en un gimnasio desmontable. Aprovecha en cuanto el bebé se duerma e instálate. Si es de los que no duermen nunca, déjalo cerca tuyo en la hamaquita o en el suelo para que te vea y no llore. ¿Que ya no es un bebé? Entonces invítalo a unirse a ti. ¡Se divertirá mucho!

Si ya tenías una rutina antes de quedarte embarazada la puedes retomar. Y si no sabes bien qué hacer, busca en internet que hay millones de vídeos. Yo, en la época en que entrenaba en casa me había aficionado a los de GymVirtualpero hay unos cuantos y para todos los gustos (rutinas de cardio, pilates, yoga, zumba, etc)

Si tienes la suerte de tener una cinta de correr, hazte unos kilómetros. Lo mismo si tienes bici estática. Una segunda opción a la bici estática es el rodillo, lo usan muchos ciclistas para entrenar en interior cuando el clima no es propicio para hacerlo en exterior.

deporte siendo madre

¿Prefieres el aire libre? 

Tienes opciones, no creas que no. Sal a correr o caminar con el carrito o mete al peque en la mochila y pasea un rato por el barrio (andar también es un buen ejercicio). Si lo tuyo es la bici, consigue una sillita, un remolque para niños, o un trailgator si el peque es un poco más grande y quiere ir en su propia bici.

Y no descartes la opción de llevarte la esterilla a un parque o a la playa y ponerte a hacer ejercicio allí. Al peque lo puedes dejar en el carrito, si se queda, o llevarle otra esterilla o una toalla y sentarlo al lado tuyo con unos juguetes para que se entretenga.

Si lo de hacer ejercicio sola no te entusiasma mucho convence a alguna amiga y hacedlo juntas. Sino, hoy en día, aunque no puedas ir al gimnasio con el bebé hay clases especialmente orientadas a madres a la que no solo puedes llevarlo sino que en algunas de ellas también participa. Hace unas semanas os hablé de las clases de yoga para mamás y bebés.

Si tienes más de un hijo o un trabajo con horarios difíciles lo tienes un poco más complicado pero no imposible. Si al menos un día a la semana consigues hacer algo ya es más que nada.

¿Qué hago yo?

Pues al principio, cuando tuve que dejar las clases de gimnasia post parto a las que podía llevar a la peque me las apañe haciendo algo de ejercicio en casa. Arriba os comenté qué videos utilizaba. Y más adelante, cuando pude, retome el running. No arranque enseguida, me di tiempo. Si no me equivoco, empecé cuando S tenía unos 7 meses. La metía en el carrito y nos íbamos a correr juntas. Ahora ya casi siempre suelo aprovechar el ratito que ella esta en la guardería unas tres veces por semana.

Por último e importantísimo, tómatelo con calma. No pretendas continuar a la primera con la rutina que tenías antes de quedarte embarazada. Tu cuerpo no es el mismo, los tiempos que le puedes dedicar no son los mismos y no siempre tendrás días buenos. Algunos, estarás cansada por haber pasado una mala noche o por lo que sea y no tendrás fuerzas. Escucha a tu cuerpo y respétalo. Pero tampoco te compadezcas de ti misma. A veces cuando crees que no puedes más aún te queda algo para seguir.

 

¿Cómo lo lleváis vosotras? ¿Hacéis algún deporte?

 

¡Nos vamos leyendo!

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