Magnesio, el aliado de la madre multitarea

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Las madres solemos vivir al límite intentando compaginar las actividades de nuestros hijos con las nuestras. No se vosotras, pero yo ya no se lo que es el “tiempo libre”. Si, lo entrecomillo porque dudo de su existencia real, es como Nessie o el Yeti, un misterio. Y si tienes la fortuna de encontrarlo, te pilla desprevenida y no sabes qué hacer con él. Mientras planificas el orden de tu lista de tareas pendientes, te dejas caer en el sofá, “unos minutos para reponer fuerzas” y cuando te quieres dar cuenta ya es la hora de… Bye, bye, tiempo libre. ¿Qué hacemos para solucionar esto? ¿Conciliación real? Sería un triunfo. Mientras tanto, os hablaré del magnesio, que después de haberlo conocido, me atrevo a llamarlo “el gran aliado de la madre multitarea” (sí, tú).

Madres multitarea

Los que me seguís en Instagram os habréis enterado de que hace unas semanas una amiga me convenció para apuntarme a una carrera de 20 km. He hecho carreras de 5 km y de 10 km pero, esto es más, ¡mucho más!. Sin embargo, una que es peor que Marty McFly cuando lo llaman gallina, dijo “¿Qué no me atrevo? ¡Claro que me apunto!”. Como siempre, esto acaba preguntándome a mi misma quién me manda a mi a meterme en camisa de once varas. Y todo por ese mantra mío de que los límites están sólo en la cabeza. Y en la vida real, chica, en la vida real también.

Ser madre de una niña inquieta y curiosa de dos años, trabajar a jornada completa y entrenar son los ingredientes perfectos para un cóctel agotador. A pesar de que durante el día iba encadenando actividades casi sin darme cuenta, llegaba un momento de la jornada en que mis energías se desplomaban en picado y ya no podía hacer nada más. Investigando, cómo es mi costumbre (defecto profesional), me encontré con que para disminuir el cansancio y la fatiga debemos procurar mantener una dieta rica en magnesio.

magnesio

¿Qué es el magnesio? 

El magnesio es un mineral que participa en más de 300 reacciones químicas en nuestro organismo. Contribuye al proceso de división celular, al equilibrio electrolítico y al funcionamiento normal del sistema nervioso y de los músculos (¡atentas mamás deportistas!). Además ayuda al mantenimiento de los huesos en condiciones normales y disminuye la fatiga. Este mineral actúa como energizante y calmante.

El magnesio está presente en nuestro organismo. Entre un 60% y 65% se encuentra en los huesos, un 27% en los músculos y entre un 6% y un 7% en otras células. Pero, se pierde. ¿Cómo? La pérdida de magnesio se debe a diversas causas. Sin embargo, la más frecuente es el estrés, tanto físico como mental. ¿Os suena?

Fuentes de magnesio

Ahora, lo que nos importa, ¿cómo conseguir una alimentación rica en magnesio? Asegurándonos de que nuestra dieta incluya:

Hortalizas: de hoja verde como las acelgas y las espinacas, y de flor como las alcachofas

Frutas: como el plátano, el aguacate y el albaricoque.

frutos secos magnesio
Fuente: Freepik

Cereales: como el arroz integral, el mijo, el trigo y el amaranto.

Legumbres: como los garbanzos, las alubias, las lentejas y los guisantes.

Frutos secos: como las nueces, las almendras, las avellanas, los anacardos, los pistachos, las semillas de girasol, las semillas de sésamo y las semillas de chía.

Chocolate (sí, sí, leíste bien, ya tienes excusa para darte un gusto).

Y un plus de ayuda para asegurarnos de incluir la cantidad de magnesio necesaria en nuestra dieta son los complementos alimenticios. Hay unos cuantos para elegir. Yo, por ejemplo, opté por el Magnesium DUO de Boiron. Me convenció porque viene en formato de comprimidos que se toman en el desayuno y la cena (horarios en los que estoy en casa y no tengo que recordar llevármelo en el bolso) y porque además contiene selenio, que contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario y vitaminas B1, B6, B12 y PP que contribuyen al funcionamiento normal del sistema nervioso y a la función psicológica normal.

¿Qué tal me va con el magnesio en mi día a día?

Desde que introduje conscientemente el magnesio en mi alimentación he observado cambios notorios. Llego a casa después de una jornada completa en el trabajo y aún me queda energía para hacer compras, salir a entrenar, jugar con la peque, darle la cena, bañarla y lidiar con sus “Dormir, ¡no!”. Además, afronto con más energía los entrenamientos y me recupero bien, sin agujetas.

Cuidar nuestra dieta es primordial para mantenernos sanos y fuertes. Sí, aunque os suene a tópico. Y si no lo hacéis por vosotros mismos, que ya es un buen motivo, hacedlo por esos pequeños bichitos que se merecen teneros llenos de energía y presentes en su vida hasta viejitos.

PD: Ya os contaré como acaba esto de correr 20 km ¡Deseadme suerte fuerza!

 

¡Nos vamos leyendo!

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