Jugando con los sentidos: la panera de los tesoros

La panera de los tesoros
S y su panera de los tesoros

La panera de los tesoros

En catalán (como yo la conocí) es la panera dels tresors y en inglés the treasure basket. En castellano la podemos encontrar como panera, canasta o cesto de los tesoros. Mi primer contacto con una panera de los tesoros fue en casa de una amiga. Su bebe tiene 3 meses más que S y le habían regalado una. Me explicó de qué se trataba, cómo estaba compuesta y su función. Me atrajo muchísimo y salí de allí convencida de fabricarle una a S. Como siempre lo primero que hice al llegar a casa fue buscarla en internet, leer diferentes blogs que hablaban de ella e inspirarme con algunas fotos.

Se trata de un juego de estimulación de los sentidos y descubrimiento autónomo del niño. Es una propuesta para bebes de 6 a 12 meses que puedan permanecer sentados en una posición estable y cómoda pero que no gateen aún. Pasado ese período y una vez que el niño empieza a moverse, la capacidad de concentración se reduce y tienen más interés en ir a explorar el ambiente que en quedarse sentados delante de la panera.

Constituye una fuente de estímulos y conocimiento. Una experiencia sensorial completa: los objetos suenan, ruedan, pesan, huelen, saben, pueden ser ásperos, suaves, estar fríos, sus colores varían y su tamaño y forma también.

 

El origen de la panera de los tesoros

La creadora de esta propuesta fue Elinor Goldschmied, una maestra y psiquiatra, nacida en Gloucester, Reino Unido, en 1910. Durante la guerra, Elinor trabajo con los niños refugiados y evacuados, y al acabar la guerra colaboró en la transformación de guarderías y orfanatos de Milán. Una vez retirada siguió trabajando como consultora de servicios de cuidado de niños en Inglaterra, Escocia, Italia y España. Desarrolló el aprendizaje heurístico, un sistema de educación que consiste en enseñar al niño a descubrir las cosas por sí mismo. Un método en el cual el adulto es sólo un observador.

“La base bioneurológica de este trabajo es la estimulación de 6 sentidos, noten que no digo 5, ¿cuál es el sexto? el sexto es importante, no se habla de él, es el sentido del cuerpo en el espacio. Puede estar bien o no estar bien. Nuestra sensación de estar bien en el espacio, esto da mucho significado al modo cómodo en el cual el niño está sentado. El sentido de estar en el espacio. Es muy importante para explorar este material” Elinor Goldschmied

En la exploración de los materiales el niño trabaja: el tacto (las texturas, las formas, la temperatura, los diferentes pesos), el oído (los ruidos o la ausencia de sonidos), el olfato (los olores), la vista (los colores, si brilla, es opaco o trasluce), el gusto (si es dulce, salado, amargo o ácido). Y, por último, como decía Elinor, con su cuerpo y su posición en el espacio.

Este juego favorece la concentración, la autonomía y la motricidad fina, entre otras muchas cosas.

 

La panera y su contenido

Antes de comenzar a recopilar los elementos cree el recipiente. Como mi fuerte es el tejido hice la panera en crochet usando trapillo (totora) que tenía en casa y una aguja gorda. La canasta también puede ser de otra material como el mimbre, por ejemplo, y no debe llevar asas.

Una vez acabada la canasta me puse al lío de rellenarla. Estuve unos cuantos días juntando cositas y le pedí a mi madre que nos donará otras. La mayoría de los materiales que utilice los teníamos o mi madre o yo dando vueltas por casa. Algunos, pocos, los compre porque me llamaron la atención.

La propuesta es que la canasta este compuesta por objetos naturales y objetos elaborados, con materiales como corcho, esponja, piedra, madera, metales, piel, tela, fieltro, lana, goma, plástico, vidrio, etc. Siempre teniendo en cuenta que el niño se lo llevará a la boca y, por lo tanto, que no sean elementos pequeños que se pueda tragar. Tengo que reconocer que recopilar los materiales es muy divertido, hasta que la completas ves todo como elementos potenciales para la panera.

Panera de los tesoros panera dels tresors
Fotos: Pinterest

 

A S le encanta su panera. La siento en el suelo y le colocó delante la canasta. Ella solita empieza a sacar las cosas una a una y las chupa, las toca, las sacude, las lanza, me las enseña sonriendo. Algunas le gustan más que otras, pero la panera acaba siempre vacía.

Y vosotras, ¿ya conocíais la panera de los tesoros? ¿Le habéis hecho una a vuestros peques? ¿Os animáis a preparar una?

¡Nos vamos leyendo!

¡A seguir mameando!

El jueves: hablaré de Salud con consejitos para el cuidado del suelo pélvico en el pre y post parto.

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