Cuando te miras y ves a tu madre

Parecerte a tu madre

parecerte a tu madre
Mamá y yo ganado un oso para S en la feria

Ultimamente voy liada, mental y fisicamente. Cada vez queda menos para el cumple de S y si ya estaba con emociones encontradas (como os conté en el post 11 meses y unos días siendo mamá ) sumémosle que me metí en el baile de hacer todo lo de la fiesta yo. Se me acerca el día y las cosas me miran y me dicen: ¡no nos acabarás a tiempo! Creo que empiezo a volverme loca.

Y con todo esto me ha dado por pensar en lo mucho que me parezco a mi madre. Mi mamá empezaba con mucha antelación a organizar nuestros cumpleaños y hacía todo ella, decoración, comida, pastel… Lo daba todo haciéndonos disfraces, vestidos, etc. Y resulta que hago lo mismo.

Me parezco mucho a ella, en esto y en muchas cosas más que jamás imaginé.

Cuando éramos peques mi hermana y yo, mi mamá siempre nos llevaba corriendo a todas partes, porque siempre le faltaba tiempo. Yo voy a ser organizada, pensaba (jajajajajajajaja). Genética 1 – Johanna 0. Jamás pensé que esprintaría tanto empujando un carrito.

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Mi hermana y yo disfrazadas de flores. Mi mamá estuvo días haciendo florcitas de papel para coserlas a las faldas.

Si estábamos fuera de casa y nos veía la cara manchada de algo, se mojaba los dedos con saliva y nos limpiaba. Aunque no me enorgullezco de ello, también lo he hecho en alguna ocasión, cuando me daba pereza buscar las toallitas en el fondo del bolso.

Cuando salíamos por ahí parecíamos dos muñequitas, peinadas y vestidas impecables, con trenzas que parecían de peluquería, pero en casa daba igual. Mi hija irá siempre guapísima decía yo hasta que me di cuenta lo rápido que ensucia la ropa la niña y el trabajo que da cambiarla, así que el uniforme de casa es el pijama.

¡Ay! Que me olvidaba de una buena: la ropa grande. Dobleces, botamangas, holgura eran normales en mi vestuario de pequeña, porque mi madre compraba la ropa con la intención de que valiera un largo tiempo. ¡Yo nunca! dije, y me comí mis palabras. Porque la ropa cuesta y les dura tan poco…

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Mamá y yo el día de la madre del año pasado

¡Ponte una chaqueta! Repito como si me hubiera poseído ella, cada vez que mi marido sale de casa. Y a la peque, pobrecita, la visto por capas estilo cebolla.

Seré una mujer moderna y muy ocupada, no tendré tiempo para cocinar, creía. Y ahora con tal de que todos comamos sano me paso haciendo caldos, pan y bizcochos caseros, con las recetas de mamá.

El caso es que no me importa ser como mi mamá porque es un buen modelo a imitar. Si me miro y la veo significa que algo de ella aprendí.

Parecerte a tu madre no es malo.

Y vosotras, ¿os pareceis a vuestras madres?

¡Nos vamos leyendo!

¡A seguir mameando!

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Comments

  1. debora

    Me mori de risa leyendo tu post!! Porque pensaba en cada una de las cosas que siempre dije “yo no voy a hacer eso” y acabo repitiendo todo!! Es mas! Nunca pensé que en algún momento iba a volverme despistada!! Yo? Nunca me voy a confundir el shampoo con el enjuague en el súper!! Y eso es lo mas leve… jajaja. Respecto al cumple de mi bb hice lo mismo, me encargue de casi todo y termine agotada pero siempre es mas lindo cuando lo hace uno porque se nota el amor que uno le pone en cada detalle 🙂

  2. Pingback: Viernes dando la nota #8: Me atrapó la Navidad - Mameando - Maternidad y crianza

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