Bebé seguro en casa (Cómo proteger la casa para el bebé)

Consejos de seguridad: como proteger la casa para el bebé

proteger la casa para el bebé

Desde el día que llegas a casa con tu bebé, el tiempo pasa más rápido de lo que esperabas. Y tu pequeño que al principio solo llora, come y duerme, empieza pronto a convertirse en un bichito que avanza a pasos velocísimos. El caso es que cada progreso suyo conlleva una preparación del ambiente que le rodea. Porque son muy curiosos y lo quieren tocar todo y eso, a veces, puede ser peligroso. Yo lo voy aprendiendo de a poco, muchas veces después de algún sustillo. Así que me pareció interesante haceros la vida más fácil publicando aquí una recopilación de qué es lo que hay que hacer para proteger la casa para el bebé.

Este post no es para asustar a nadie, su única finalidad es que estemos preparados para prevenir cualquier accidente. Los niños son impredecibles, no conocen el peligro y tienen unas ganas locas de explorar. Yo personalmente, prefiero tomar todas las precauciones y saber que, al menos mientras está en casa, está fuera de peligro y puedo dejarla que investigue. Cada etapa de S se ha correspondido, hasta ahora, con un cambio o modificación en el mobiliario y la distribución de los objetos en la casa.

¿Qué cambios hay que hacer para proteger la casa para el bebé?

proteger la casa para el bebé

Cajones y armarios. Es lo primero que les llama la atención a la que empiezan a moverse por la casa. Y no hablo del cajón de la ropa que te lo vacían y te esconden la ropa por toda la casa. Esto es una pu$%&@. Pero, yo me refiero más que nada a aquellos cajones o armarios donde puede haber cosas que puedan provocar daños: tijeras, platos, cristalería, cubiertos, medicamentos, maquinillas de afeitar, productos de limpieza, etc. Además de la posibilidad de que se pillen los dedos. Para evitar que los abran existen diversos tipos de cierres y la mayoría se colocan en un minuto con la misma pegatina que traen. Un consejo, limpiar antes bien la superficie con alcohol porque si esta sucia o simplemente engrasada por el mismo roce de las manos, no se adherirán bien.

Puertas. Se pueden pillar los deditos o alguna otra parte del cuerpo. Para evitarlo existen dos tipos de soluciones: los topes que se colocan en el suelo o encajados entre la puerta y el suelo, o los que se atan de un pomo al otro e impiden que si llega a cerrarse, no lo haga completamente.

El mantel. Los niños son más listos de lo que uno cree. Incluso siendo tan pequeños. Cuando quieren llegar a algo que está encima de la mesa y no tienen suficiente altura para cogerlo, tiran del mantel. Saben que si el mantel se acerca a ellos, también lo hará todo lo que haya encima. Así que evitad los manteles que sobresalgan largos de la mesa. Cuanto más justo quede, mejor.

Muebles que puedan trepar. Cuidado con los muebles a los que se puedan trepar. Cercioraros de que son lo suficientemente estables para mantenerse en pie si el niño se llegase a subir encima y si no, asegurarlos a una pared con algún tipo de anclaje.

Esquinas con punta y salientes. Sobre todo cuando empiezan a ponerse en pie o caminar. Tener en cuenta que aún no tienen suficiente equilibrio y se pueden tambalear y caer de cara en la esquina o con alguna otra parte del cuerpo. Se venden diferentes tipos de protectores de esquinas que evitan sustos. Nosotros además cambiamos los pomos de los cajones que tenían bordes agudos por otros redondos, al menos hasta que S crezca un poco y no haga falta.

proteger la casa para el bebéLos enchufes. No se por qué les llaman tanto la atención. Es imprescindible mantenerlos siempre cubiertos o bloqueados para evitar que se vean tentados a meter algo por los agujeros. Se venden bolsas con unos cuantos protectores de enchufes que sirven para toda la casa.

La cocina. Es uno de los sitios en los que hay que tener más precauciones. Es común que los peques estén revoloteando por el suelo mientras estamos cocinando o lavando los platos. Además de los cajones, que ya mencione anteriormente, es muy importante tener cuidado con lo que colocamos en la encimara o en las ornallas, vitro o placa. Evitar siempre que no sobresalgan, por ejemplo, las sartenes mientras estamos cocinando. En un descuido, si se estiran y la intentan coger, se les puede caer encima aceite, agua o comida caliente.

Objetos o sustancias peligrosas (frascos de cristal, cosas pesadas que se les puedan caer encima, productos de limpieza, medicamentos, etc.). Mantenerlos siempre fuera de su alcance. Aunque nos parezca imposible, aprenden muy rápidamente y se las ingenian para abrir y quitar tapas y tapones.

El cubo de la basura. Ya dije en varias ocasiones que se llevan todo a la boca. Creo que no hace falta decir nada más. Solo agregaría que a veces son ellos los que deciden depositar objetos allí y no siempre se trata de basura. Un ex compañero de trabajo perdió varios móviles así.

Bolsas de plástico. Dejarlas siempre fuera de su alcance.

Adornos u objetos pequeños. Se llevan todo a la boca ¡Recordad esto siempre! Así que es mejor ir quitando de su alcance todo lo que se puedan llegar a tragar o que se pueda romper y hacerles daño. No perdáis de vista que su alcance va cambiando conforme crecen y aprenden a subirse a los sitios y trepar. Por lo tanto, aquí hay que agregar: no dejar cosas que puedan servirles de escalón cerca de muebles que no queremos que alcancen.

proteger la casa para el bebéAccesos a sitios a los que es conveniente que no entren. Hay ciertos espacios de la casa que por mucho que protejamos sigue siendo mejor que no accedan los peques. O lugares peligrosos como escaleras. Para ello son muy útiles las vallas infantiles, que se venden de diferentes medidas adaptables.

Balcones. Los balcones con rejas es conveniente cercarlos con algún tipo de malla que impida que el bebé pueda sacar por allí los brazos, las piernas o la cabeza. Y cuanto más pequeño sea el espacio mejor ya que así también impediremos que lancen objetos hacia abajo. También hay que tomar la precaución de no dejar cerca de los bordes exteriores del balcón nada que les pueda servir como escalón para acceder a la parte más alta de la valla. A mi hija la pille acercando un andador para subirse encima.

Pensad que, en todos los casos, se trata de modificaciones temporales y, totalmente reversibles en el momento en el que ya no hagan falta. Y más vale prevenir que curar.

¡Nos vamos leyendo!

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